"Lo que en la juventud se aprende, toda una vida dura". – Quevedo
sábado, 27 de julio de 2013
Él solía ser mi alma gemela. La mitad del yin yang. Me complementaba, me entendía, me quería y me respetaba. Era la mitad de mí, la mitad de mi locura, la mitad de mi felicidad, la mitad de lo que soy.
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