jueves, 30 de mayo de 2013
No me puedo creer que haya pasado tanto
tiempo. Me parece que fue ayer cuando nos volvíamos a ver por
primera vez después de un año y medio. Y tampoco me puedo creer
que, después de todo lo que hemos pasado, hayamos llegado hasta
donde estamos. Para mí es como la panacea. Es la cumbre de la
felicidad. Y en este momento no me gustaría estar en otro lugar que
no fuese junto a ti. Eres la casualidad más bonita que ha llegado a
mi vida. Pero creo que eso ya lo sabes tú, y medio mundo más. No
hace falta conocerme tanto como para saber que mis miradas me delatan
cuando te miro con veneración y con asombro, pero sobre todo con
cariño y amor. Porque nunca dejas de sorprenderme. Eres una caja de
sorpresas. Conocerte es todo un reto, pero también es divertido. Me
gusta conocer al chico que hay detrás de esa figura fuerte y
preciosa sonrisa. Tanto que ya no necesitamos comunicarnos mediante
palabras, porque basta hacerlo con miradas. Sé que te lo digo
demasiadas veces, pero eres lo mejor que me ha pasado.
lunes, 27 de mayo de 2013
Cuántas cosas tengo que agradecerte, y
quizá no me dé la vida para ello. Eres tan, pero tan grande... sé
que suena a tópico, pero eres una de las personas más generosas,
más leales, más buenas que conozco. Siempre, siempre te he tenido
ahí, en las buenas y en las malas. La palabra amiga se te queda
completamente corta. Porque eres mucho más que eso para nosotras,
para mí. Todos los días doy gracias por que estés en mi vida.
Porque este año me he dado cuenta de que te echo demasiado de menos.
Quisiera poder pegarte un abrazo y un achuchón cada vez que hablo
contigo, poder colarme en tu teléfono y decirte mil y una veces que
eres la tía más loca y a veces la más retrasada que conozco, pero
que eres la persona a la que más quiero. Porque no eres mi amiga,
eres mi hermana desde siempre. Me encanta tu forma de ser porque
jamás renuncias a ti misma. Siempre marcas a diferencia, y eso me
gusta. Me gusta porque eres de esas chicas que tienen unas
ocurrencias alocadas, y una risa como la de una gaviota. Tienes tus
defectos y tus virtudes, pero ¿sabes qué? Que si tuviera que
elegirte otra vez, lo haría una y mil veces. Porque eres alguien
excepcional.
domingo, 19 de mayo de 2013
“Demasiado joven, demasiado tonto para darse cuenta de que yo debería haberte comprado flores y sostener tus manos.
Debería haberte dado todas mis horas, cuando tuve oportunidad.
Llevarte a cada fiesta porque lo único que querías era bailar.
Ahora mi chica está bailando pero ella está bailando con otro hombre.
Aunque duela, yo seré el primero en decir que estaba equivocado, sé que probablemente he llegado demasiado tarde para tratar de pedir disculpas por mis errores, pero sólo quiero que sepas que espero que él te compre flores.
Espero que él sostenga tu mano. Que te dé todas sus horas cuando tenga la oportunidad. Que te lleve a todas las fiestas, porque me acuerdo cuánto te encantaba bailar.
Que haga todo lo que debí haber hecho, cuando yo era tu hombre".
Debería haberte dado todas mis horas, cuando tuve oportunidad.
Llevarte a cada fiesta porque lo único que querías era bailar.
Ahora mi chica está bailando pero ella está bailando con otro hombre.
Aunque duela, yo seré el primero en decir que estaba equivocado, sé que probablemente he llegado demasiado tarde para tratar de pedir disculpas por mis errores, pero sólo quiero que sepas que espero que él te compre flores.
Espero que él sostenga tu mano. Que te dé todas sus horas cuando tenga la oportunidad. Que te lleve a todas las fiestas, porque me acuerdo cuánto te encantaba bailar.
Que haga todo lo que debí haber hecho, cuando yo era tu hombre".
miércoles, 15 de mayo de 2013
Hoy, hablando con una persona, me he
dado cuenta de que los problemas no desaparecen solo con hacer que no
existen. Y es, precisamente, lo que he estado haciendo estos dos
últimos años. A nadie nos gusta hacer introspección y mirar la
porquería que hay en nuestro interior. Pero a veces es estrictamente
necesario. La clave para superar los problemas es aceptarlos, y
aprender a lidiar con ellos. Si no se acepta que existen, es
prácticamente imposible conseguir que se superen. Pero a veces
aceptar, y sobre todo recordarlos resulta particularmente doloroso. E
hiriente.
sábado, 11 de mayo de 2013
Te escribiré lo que ha sucedido en una
carta que después quemaré. Que no vas a recibir. Porque como tú me
enseñaste, así el dolor, cómo era, ah ya, así el dolor no se te
queda tan adentro. Esta vez sólo quiero ser claro. Sería un imbécil
si no gritara que me he equivocado contigo, que la he cagado pero
bien desde el principio, que intentaba avanzar sin apartar antes las
cosas que me lo impedían. Agarrado al pasado, mirando para atrás,
queriendo olvidar pero sin parar de recordar. Qué locura, eh.
Empeñado en quedarme ahí. En medio de un lado y otro, sin perdonar,
sin perdonarme. Sin avanzar. ¿Dónde está el secreto del futuro?
Puede que esté en fijarse bien, y en avanzar. Mirar más cerca, más.
Tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro. Claro,
hay cosas que pasaron antes, mucho antes. No quiero esperar milagros,
solo que las cosas pasen. O no. Sí, no, sí, no, sí, no. Ahora lo
tendría claro. Pero ahora ya no depende de mí, sino de ti.
viernes, 10 de mayo de 2013
– Hay... hay algo que no entiendo. ¿Cómo sabes que estás enamorado?
– No hay un método, simplemente lo sabes.
– ¿Cómo que lo sabes?
– Es muy sencillo. Cuando encuentras a esa persona no piensas. Solo sientes. Y si sientes que la quieres a rabiar y que lo es todo para ti, entonces esa es la persona.
– Pero igual te equivocas, ¿no?
–Sí, puede ser. Pero el día en el que sientas que esa persona te hace sentir viva, entonces sabrás que es la persona indicada.
–¿Y tú, ya la has encontrado?
– Afortunadamente.
– No hay un método, simplemente lo sabes.
– ¿Cómo que lo sabes?
– Es muy sencillo. Cuando encuentras a esa persona no piensas. Solo sientes. Y si sientes que la quieres a rabiar y que lo es todo para ti, entonces esa es la persona.
– Pero igual te equivocas, ¿no?
–Sí, puede ser. Pero el día en el que sientas que esa persona te hace sentir viva, entonces sabrás que es la persona indicada.
–¿Y tú, ya la has encontrado?
– Afortunadamente.
lunes, 6 de mayo de 2013
Cuando me dieron la oportunidad de estudiar no me lo pensé dos veces. Sabía lo que quería hacer con mi vida. Y hoy, un año después, estoy aquí, estudiando lo que me gusta y donde quiero. Sí, mis aspiraciones no han cambiado. Desde que apenas tenía cuatro años había querido ser periodista. Al principio, porque me gustaba hacer de presentadora de televisión; después, porque me gustaba informar de lo que fuese. Y hablar. Me encantaba hablar. Y todavía me encanta. Pero según fui madurando, me di cuenta de que quería ser periodista para cambiar el mundo. No nos damos cuenta, pero somos la cuarta potencia que lo mueve. La gente necesita información para vivir al día. Nosotros se la proporcionamos. Fue entonces cuando supe que podríamos utilizar lo que amamos como arma de doble filo. Conforme me fui haciendo mayor, comencé a ser consciente de las atrocidades que nos rodeaban. Y fue entonces también cuando me di cuenta de que este mundo se nos está yendo de las manos. Día a día hay millones de historias que no son sacadas a la luz por culpa de los gobiernos corruptos. Muertes y asesinatos que no existen porque 'no son importantes'. Hipocresía de la que no se habla porque es mejor así. Noticias que se quedan en las redacciones de los periódicos porque sí. Y periodistas, muchos periodistas que faltan al juramento que una vez hicieron. 'Informaremos sobre la verdad, cueste lo que cueste'. Y esto no debería ser así. Los periodistas tendrían que definirse como aquellas personas, hechas de otra pasta, que lo dan todo por informar sobre la oscura verdad que nos rodea. Por ser tenaces a la hora de buscar información, y valientes a la hora de darla. La prensa en general no debería ser manipulable. Y sin embargo, a veces lo es.
viernes, 3 de mayo de 2013
miércoles, 1 de mayo de 2013
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