No me puedo creer que haya pasado tanto
tiempo. Me parece que fue ayer cuando nos volvíamos a ver por
primera vez después de un año y medio. Y tampoco me puedo creer
que, después de todo lo que hemos pasado, hayamos llegado hasta
donde estamos. Para mí es como la panacea. Es la cumbre de la
felicidad. Y en este momento no me gustaría estar en otro lugar que
no fuese junto a ti. Eres la casualidad más bonita que ha llegado a
mi vida. Pero creo que eso ya lo sabes tú, y medio mundo más. No
hace falta conocerme tanto como para saber que mis miradas me delatan
cuando te miro con veneración y con asombro, pero sobre todo con
cariño y amor. Porque nunca dejas de sorprenderme. Eres una caja de
sorpresas. Conocerte es todo un reto, pero también es divertido. Me
gusta conocer al chico que hay detrás de esa figura fuerte y
preciosa sonrisa. Tanto que ya no necesitamos comunicarnos mediante
palabras, porque basta hacerlo con miradas. Sé que te lo digo
demasiadas veces, pero eres lo mejor que me ha pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario