sábado, 11 de mayo de 2013
Te escribiré lo que ha sucedido en una
carta que después quemaré. Que no vas a recibir. Porque como tú me
enseñaste, así el dolor, cómo era, ah ya, así el dolor no se te
queda tan adentro. Esta vez sólo quiero ser claro. Sería un imbécil
si no gritara que me he equivocado contigo, que la he cagado pero
bien desde el principio, que intentaba avanzar sin apartar antes las
cosas que me lo impedían. Agarrado al pasado, mirando para atrás,
queriendo olvidar pero sin parar de recordar. Qué locura, eh.
Empeñado en quedarme ahí. En medio de un lado y otro, sin perdonar,
sin perdonarme. Sin avanzar. ¿Dónde está el secreto del futuro?
Puede que esté en fijarse bien, y en avanzar. Mirar más cerca, más.
Tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro. Claro,
hay cosas que pasaron antes, mucho antes. No quiero esperar milagros,
solo que las cosas pasen. O no. Sí, no, sí, no, sí, no. Ahora lo
tendría claro. Pero ahora ya no depende de mí, sino de ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario