miércoles, 9 de octubre de 2013

Conseguiré que nadie vuelva a hacerte daño. Es escuchar su nombre y sentir impotencia, rabia, asco. Tranquilo, me encargaré de que nadie vuelva a tocarte un pelo si es para herirte, te defenderé y lucharé por ti con uñas y dientes. Regaré cada una de tu heridas con mis besos, y haré que olvides su nombre con mis abrazos. Quiero asegurarme de que sepas que conmigo no te has equivocado, que siempre voy a querer lo mejor para ti, porque es lo que las personas que quieren a otras hacen. Sabes que casa no es un lugar, casa es una persona, y yo quiero que te sientas en casa conmigo. Ten presente que conmigo no volverás a pasar lo mismo, porque ahí está la gran diferencia entre querer a alguien y no hacerlo. Yo te quiero incondicionalmente, y no sólo hoy, ni mañana. Siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario