domingo, 28 de abril de 2013

Creo que tenemos más suerte de la que creemos. Nos quejamos de nuestros novios, de que pueden ser un poco gilipollas a veces, pero no nos damos cuenta de que tenemos a alguien que nos quiere, y eso es algo importante, teniendo en cuenta que vivimos en un mundo en el que se está acabando el amor. Nos quejamos de nuestros padres diciendo que a veces son un poco pesados, pero no nos damos cuenta que a ellos les debemos lo que somos, y que, aunque lo neguemos, no podríamos vivir sin ellos. Nos quejamos de nuestros amigos cuando nos enfadamos con ellos, pero no nos damos cuenta de que pocas personas son capaces de aguantar nuestros problemas, nuestras rabietas, y nuestras tonterías. Alguien dijo que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Yo creo que siempre supimos lo que teníamos, pero jamás pensamos que lo perderíamos.  
He aprendido que quien quiere, puede y lo consigue, por muy duro que sea. Que las críticas dejarán de afectar a una persona cuando aprenda que los que la critican no tienen cabida alguna en su vida. Me he dado cuenta de que una persona sólo es fuerte cuando se da la oportunidad a sí mismo de serlo. Que lo que no llega ahora, llegará mañana, o pasado, o al otro. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, y que la felicidad no se miden por las metas, sino por los pequeños detalles de alrededor, esos detalles que nos son tan insignificantes. La felicidad no es tener el trabajo de nuestros sueños, o la persona que queremos a nuestro lado. Cierto que es que influye, pero no decide. La felicidad son pequeños detalles. Un roce. Una caricia. Una mirada. Un abrazo. Un beso. He descubierto que una vez resuelves el rompecabezas que es la felicidad, esos detalles se vuelven extraordinarios.  

sábado, 27 de abril de 2013

I'm the girl who likes to be kissed in the rain, more than inside your bedroom or in an expensive restaurant.
Solo una vez más. Mira al pasado una vez más. Quédate con los buenos recuerdos y aparta los malos, pero no vivas anclada en el pasado. No pienses en lo que pudiste hacer y no hiciste. No merece la pena. El pasado no volverá por mucho que lo desees. Sigue con tu vida, con tus tonterías, quédate con lo bueno de todo lo que te pase, sabiendo que si algo acaba es porque algo mucho mejor está por venir.

Que sí, que es verdad. Que puedo tener mil virtudes pero tengo cien mil defectos. Puedo ser la persona que más la cague de este mundo, y de hecho lo soy. Puedo ser muy difícil de entender, porque a veces no me entiendo ni yo. Soy una de esas personas descentradas como ella sola, y que no se da cuenta de la realidad hasta que la tiene en sus narices. Soy una chica que se desborda fácilmente, que de un granito de arena hace una montaña. Extremadamente sensible, suelo a menudo llorar hasta por una película. Soy así de ñoña. Me equivoco con frecuencia, incluso cuando intento hacer las cosas bien. Soy una cabeza loca a la que a veces le cuesta controlar sus impulsos, pero que lo lleva intentando seis años, por lo menos. Soy así de ingenua. Sí sí, has leído bien. Ingenua e inocente como ella sola. Me cuelan absolutamente todas las bromas. 
No sé como lo hago, pero muchas veces tengo mala suerte. La gente no entiende por qué hago lo que hago, y eso me pone enferma, porque tampoco puedo explicárselo. No soy rencorosa, pero sí muy pasional y enamoradiza. Siento muy rápido por la gente, y la mayoría me da la patada. Y cuando tengo algo bueno en mis narices no m suelo dar cuenta de lo que es hasta que lo pierdo. Soy así de contradictoria. Y como no, soy muy muy tonta. Y loca. Pero supongo que eso ya lo sabes.
Que siempre nos espera algo mejor, y que la clave está en no perder la esperanza. 
Que si no es hoy, será mañana, y sino pasado, o al otro. 
Que las cosas suceden en el momento en el que dejas de planearlas. 

Por eso, brindemos por aquellas amigas irrepetibles.
Por esos novios que nos dicen que estamos preciosas recién levantadas. 
Por los cubatas de hoy, y por los ibuprofenos de mañana. 
Por un beso dulce.
Hoy por ti, mañana por ti. 

jueves, 25 de abril de 2013

Por favor, no te olvides

A veces es triste terminar mal con una persona, porque de serlo todo, pasamos a ser nada. Sólo somos dos personas desconocidas con recuerdos conocidos. Y el caso es que esta vez fue por mi culpa. No hace falta que ponga tu nombre, en cuanto comiences a leer esto sabrás que eres tú. 

Hay muchas cosas que no son justas, ¿sabes? Pero el caso es que no podemos hacer nada al respecto, por mucho que queramos. Han sido unos buenos años, y tengo tantas cosas que agradecerte... Me conoces mejor que nadie, sabes cómo soy, sabes que soy impulsiva y que a veces cometo errores de los que me arrepiento al segundo. Me salvaste de una situación de la que no esperaba salir en mucho tiempo. Eras un apoyo importante... hasta después de finiquitado. 

"Me gustaría seguir siendo tu amigo". Esas palabras han caído en el olvido. Me acuerdo de los días en los que me lo decías. El empeño que ponías me hacía creer que por una vez podía suceder. Pero hay cosas que no cambian, y ésta es una de ellas. Sé que no eres rencoroso; sé también que hay muchas cosas que no me puedes perdonar. Pero por una vez esas palabras me hicieron volar hasta un futuro incierto, hasta que me pegué de bruces contra la realidad. Y me di cuenta de que las cosas buenas no deberían cambiar nunca, pero irónicamente lo hacen, y lo que siempre debería cambiar, jamás lo hace. 

Lo que torpemente intento decirte es que de aquí a unos años, me gustaría recuperar nuestra amistad ¿herida de muerte? No lo sé. 

Por favor, no te olvides. 

martes, 23 de abril de 2013


Es una sensación que muy pocos conocen y que aún menos lo experimentan.

lunes, 22 de abril de 2013



 Hoy aprendí que ser fuerte se aprende y se logra solo cuando te das la oportunidad de serlo.


Podría acostumbrarme a tus cosquillas y a tu barba de tres días 





Para decir yo te amo, primero es importante saber decir YO.


Esto es lo que Ayn Rand llamaba egoísmo razonable. La necesidad de hacerte valer, para que los demás te valoren, de tener la valentía de mostrar tus sentimientos sin juzgar y sin miedo a ser juzgado. De defender como de verdad es uno por encima de lo que piensen los demás, la necesidad de ser simplemente feliz sin dar explicaciones a nadie, sean cuales sean las consecuencias.







domingo, 21 de abril de 2013

Cuanta gente intenta ser perfecta… no sé, quizá para impresionar a la gente, quizá para esconder esos defectos de los que se sienten inseguros, para que los demás no puedan burlarse… Hay gente que intenta ser perfecta para encajar, quizá para sentirse falsamente realizada. En definitiva, para autoengañarse. Probablemente, habrá gente que lo vea algo ¿normal?, total, no es malo, pensarán. Pues yo lo veo algo… innecesario. Sí, porque nadie es perfecto. Tú, él, todos tienen defectos. Mismamente tú, el que lo está leyendo ahora mismo, tendrá defectos de los que no se sienta orgulloso, ¿y qué? No pasa nada si tienes defectos. No necesitas esconderlos para caer bien. Quien realmente se preocupe por ti, quien te quiera realmente, te aceptará con tus defectos y tus virtudes, porque al fin y al cabo, ahí es donde reside el encanto de las personas. En ser imperfectas. Porque eso hace que no sean aburridas. 

viernes, 19 de abril de 2013

Cierra los ojos y díselo”.
Creo que este ha sido el consejo más sencillo y a la vez más complicado que me han dado en mi vida. Cerrar los ojos es más fácil, decirlo es difícil. Pero no sé qué tienen algunas noches, que te sientes capaz de todo.
No me pidas que te mire, porque te miraré. No me pidas que me acerque, porque me acercaré. No me pidas que te bese, porque te besaré.

martes, 16 de abril de 2013

A veces es necesario partir para encontrar el camino.








Cuando sepas de mí


Cuando sepas de mí, tú disimula. No les cuentes que me conociste, ni que estuvimos juntos, no les expliques lo que yo fui para ti, ni lo que habríamos sido de no ser por los dos. Primero, porque jamás te creerían. Pensarán que exageras, que se te fue la mano con la medicación, que nada ni nadie pudo haber sido tan verdad ni tan cierto. Te tomarán por loca, se reirán de tu pena y te empujarán a seguir, que es la forma que tienen los demás de hacernos olvidar.
Cuando sepas de mí, tú calla y sonríe, jamás preguntes qué tal. Si me fue mal, ya se ocuparán de que te llegue. Y con todo lujo de detalles. Ya verás. Poco a poco, irán naufragando restos de mi historia contra la orilla de tu nueva vida, pedazos de recuerdos varados en la única playa del mundo sobre la que ya nunca más saldrá el sol. Y si me fue bien, tampoco tardarás mucho en enterarte, no te preocupes. Intentarán ensombrecer tu alegría echando mis supuestos éxitos como alcohol para tus heridas, y no dudarán en arrojártelo a quemarropa. Pero de nuevo te vendrá todo como a destiempo, inconexo y mal.
Qué sabrán ellos de tu alegría. Yo, que la he tenido entre mis manos y que la pude tutear como quien tutea a la felicidad, quizás. Pero ellos... nah.
A lo que iba.
Nadie puede imaginar lo que sentirás cuando sepas de mí. Nadie puede ni debe, hazme caso. Sentirás el dolor de esa ecuación que creímos resuelta, por ser incapaz de despejarla hasta el final. Sentirás el incordio de esa pregunta que jamás supo cerrar su signo de interrogación. Sentirás un qué hubiera pasado si. Y sobre todo, sentirás que algo entre nosotros continuó creciendo incluso cuando nos separamos. Un algo tan grande como el vacío que dejamos al volver a ser dos. Un algo tan pequeño como el espacio que un sí le acaba siempre cediendo a un no.
Pero tú aguanta. Resiste. Hazte el favor. Háznoslo a los dos. Que no se te note. Que nadie descubra esos ojos tuyos subrayados con agua y sal.
Eso sí, cuando sepas de mí, intenta no dar portazo a mis recuerdos. Piensa que llevarán días, meses o puede que incluso años vagando y mendigando por ahí, abrazándose a cualquier excusa para poder pronunciarse, a la espera de que alguien los acogiese, los escuchase y les diese calor. Son aquellos recuerdos que fabricamos juntos, con las mismas manos con las que construimos un futuro que jamás fue, son esas anécdotas estúpidas que sólo nos hacen gracia a ti y a mí, escritas en un idioma que ya nadie practica, otra lengua muerta a manos de un paladar exquisito.
Dales cobijo. Préstales algo, cualquier cosa, aunque sólo sea tu atención.
Porque si algún día sabes de mí, eso significará muchas cosas. La primera, que por mucho que lo intenté, no me pude ir tan lejos de ti como yo quería. La segunda, que por mucho que lo deseaste, tú tampoco pudiste quedarte tan cerca de donde alguna vez fuimos feliz. Sí, feliz. La tercera, que tu mundo y el mío siguen con pronóstico estable dentro de la gravedad. Y la cuarta, -por hacer la lista finita-, que cualquier resta es en realidad una suma disfrazada de cero, una vuelta a cualquier sitio menos al lugar del que se partió.
Nada de todo esto debería turbar ni alterar tu existencia el día que sepas de mí. Nada de todo esto debería dejarte mal. Piensa que tú y yo pudimos con todo. Piensa que todo se pudo y todo se tuvo, hasta el final.
A partir de ahora, tú tranquila, que yo estaré bien. Me conformo con que algún día sepas de mí, me conformo con que alguien vuelva a morderte de alegría, me basta con saber que algún día mi nombre volverá a rozar tus oídos y a entornar tus labios. Esos que ahora abres ante cualquiera que cuente cosas sobre mí.
Por eso, cuando sepas de mí, no seas tonta y disimula.
Haz ver que me olvidas.
Y me acabarás olvidando.
De verdad.

                                                                                                   – Risto Mejide (Publicista).

lunes, 15 de abril de 2013

"Hay que tener claras las prioridades. Entre familia y amigas, me quedo con las hermanas".



lunes, 8 de abril de 2013

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Recuerdo que, cuando apenas levantaba un palmo del suelo, quería ser mayor. Entrar, salir, hacer lo que me diese la gana. Veía a las personas mayores y yo quería ser como ellas. ¡Estaba harta de ser una niña! ¿En qué estaba pensando? 
Hoy es el día en el que volvería a ser pequeña. 

Porque no es perfecto y está loco... pero eso es lo que más me gusta de él.

Tan pequeño y a la vez tan grande. Es sincero, aunque a veces le cuesta decir sus verdades y sentimientos. Se lo guarda por no preocupar a los demás. Es algo bipolar a veces. Tiene un poco de mala leche, aunque se pasa la vida riendo. ¿Él? Un mimoso donde los haya. A veces pienso que parece un koala por la forma en la que se cuelga de mí. Comete errores, como todos los seres humanos. Tropieza, tropieza y vuelve a tropezar. No hay dos sin tres. Da los abrazos como a mí me gustan, poniendo todo su empeño y cariño en ellos. En el amor es el más vergonzoso de todos, y no se arrepiente de ello. Puede que un día esté mal, y ni siquiera él sepa por qué. Suele pedir a gritos un abrazo fuerte que le abstraiga de sus problemas. Definitivamente está loco. Es una persona con la que no puedo parar de reír, porque no para de decir tonterías que me sacan sonrisas tontorronas. A veces parece que todo le da igual, pero no es así. Probablemente sea la persona que más se preocupa. Se preocupa por la gente que quiere y aprecia. ¿Su mayor miedo? Perderles. Muchas personas no saben apreciarlo, es más, creo que no lo han conocido aunque se hayan pasado la vida con él, pero ¿sabéis que os digo? ¡Que ellos se lo pierden! ¿Que está loco? Eso es lo que más me gusta de él. No es perfecto, ni pretende serlo. Esa es una de las muchas razones por las que le quiero. 

Un mes sin ti, con la única condición de estar toda la vida a tu lado. 



sábado, 6 de abril de 2013

Me pregunto si sabes que la vida son dos cafés. Un café como el cortado que me acabo de tomar. Así que ya solo queda uno. Y tú te has subido a ese taxi. Y tal vez no vuelva a verte en años.Y me pregunto si sabes que eres mi jodida historia de amor. O mi historia de amor jodida.
I'm a girl who likes to be kissed in the rain, more than in your bedroom or in an expensive restaurant. 


viernes, 5 de abril de 2013


A veces sueño que eres producto de mi imaginación, que estar contigo es algo totalmente irreal. A veces me da la sensación de que te me escapas entre los dedos, y yo lo intento, intento recuperarlo, pero siempre gana la batalla la gravedad. Y me despierto sobresaltada, después de que el corazón me haya dado un vuelco por cuarta o quinta vez. Pero me giro, y te encuentro resoplando a mi lado, con el pelo alborotado, los labios entreabiertos y nuestras piernas enredadas, y pienso que eres el ser más perfecto e increíble que he visto en mi vida. Y a menudo no me puedo creer que me hayas elegido a mí, que yo haya sido esa elección de uno entre un millón. 

Aprendiendo a vivir.





Miedo a amar.¿Qué puede haber más hermoso?¿Qué riesgo mayor vale la pena correr?Con lo bonito que es entregarse a la otra persona,confiar en ella y no pensar en nada más que en verla sonreír.
El amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla,aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra "nunca".Qué tengo que ver yo con tu pasado,yo soy una variable enloquecida de tu vida.Pero no voy a convencerte de ello.El amor no es sabiduría,es locura...

Take me to London, babe.


A las puertas del cielo





Dicen que al mal tiempo buena cara, que después de la tormenta siempre llega la calma, pero que al fin y al cabo las cosas nunca cambian. Que todo lo que sube baja, pero que agua que pasa no mueve molinos. También dicen que todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero que segundas partes nunca fueron buenas; que quien tiene boca se equivoca y que rectificar es de sabios. Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar. Que quien no arriesga no gana, que quien la sigue la consigue. Que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero que a quien madruga Dios le ayuda. Que si te pica te rascas, que todo lo que escuece cura. Que no hay mas ciego que el que no quiere ver, que a palabras necias oidos sordos pero que a buen entendedor pocas palabras bastan. Que la confianza da asco. Y que quien no corre vuela, que ya se sabe que las apariencias engañan y que por supuesto que no es oro todo lo que reluce. Y mira que quieres que te diga si quien avisa no es traidor, que si te he visto no me acuerdo, y que a rey muerto rey puesto. Que mas vale sola, que mal acompañada.



Todo el mundo necesita algo, encontrar algo. Todo el mundo está resquebrajado y roto. Tienes que encontrar algo que te arregle, que te de lo que necesitas, que te lleve lejos, y te convierta en un todo.’


El asesinato de John Lennon.
Qué caprichoso es el corazón. Por experiencias anteriores lo sabía, pero es que aún hoy no deja de sorprenderme. Creo que es el único que puede luchar contra algo que se cree imposible. Pero precisamente, él es el que demuestra que en la vida nada es imposible. Segundas partes nunca fueron buenas, dicen. Otra mentira más. Y es que, yo no elegí que se me revolviera el estómago con mariposas cada vez que hablasen de él, ni que mi cuerpo se agitara cada vez que sabía que estaba alrededor. No elegí que mis pensamientos fueran él, él y él. Tampoco elegí los cabreos ni los enfados, pero soy de la opinión de que son necesarios para llegar a este punto en el que me encuentro ahora. En el punto en el que me siento feliz, creo que hasta afortunada. Afortunada de haber sido capaz de jugármela para conseguir mi propia felicidad. El corazón es caprichoso sí, pero no tan alocado como podemos pensar. 

Me hago cargo


Me hago cargo de tu empanamiento, de tus tonterías, de tu felicidad, de tu tristeza, de tus emociones. Estoy dispuesta a sorprenderte día a día, a susurrarte todos los días de mi vida que a tu lado soy la persona más feliz del mundo. Me hago cargo de hacerte reír con cosas que no vengan a cuento, de hacerte cosquillas hasta que no puedas respirar, a tirarme sobre ti hasta que tus costillas crujan, y que tú me cojas al vuelo. Me hago cargo de buscar soportales cada vez que llueva, a no dormir y dedicarme a mirarte cada vez que tú sí lo haces. Me hago cargo por sorprenderte con mis pequeños regalos, a abrazarte cada milésima de segunda, pero sobre todo, me hago cargo de quererte incondicionalmente. 





Me apetece tumbarme sobre ti, que me mires y me sonrías. Me apetece estar mano sobre mano, delante de la tele. Me apetece que me llames tontita, y luego yo te lo llame a ti. Me apetece que me abraces. Me apetecen esos abrazos en los que demuestras todo tu amor por mi. Me apetece que me des besos por todo el cuerpo, y me apetece recorrer el tuyo también. Me apetece verte resoplando contra la almohada mientras tu pelo se alborota y tus ojos siguen cerrados. Y que mientras estás así, me pases una mano por la cintura. Me apetece estar contigo todo el tiempo posible, incluso más. Me apetece que el destino se la juegue otra vez por nosotros y nos vuelva a conceder el beneficio de la duda. Me apetece demostrarle a todo el mundo el pedazo de tesoro que tengo, y lo afortunada que soy de que seas mío. Me apetecen noches interminables mirando las estrellas, en la playa o en el monte, me da igual mientras tú estés ahí. Me apetece desgastar los 'te quiero', e incluso inventar una nueva palabra que se ajuste a la perfección a lo que siento por ti. Me apetecen guerras de comida, y tardes pasteleras haciendo tartas, mientras te paso la nata por la nariz. Me apetece que me quites el chocolate de mi comisura a besos. Me apeteces. 





“Voy a morderte los labios a cada milésima de segundo. A clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Te demostraré lo mucho que te quiero y lo que me importas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas susurrando palabras sin sonido. Para el reloj. Me importa una mierda la hora que sea. Si es de día o de noche a nosotros no nos afecta. Lo único que importa somos tú y yo. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo marca los latidos de mi pecho. Donde tú y yo lo único que tenemos que hacer es dejarnos llevar. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. Porque eso es que me apetece hacer hoy, y todos los días de mi vida".

El sentido de la vida es vivir sin sentido.

Si algo he aprendido durante estos años es a saborear los pequeños momentos que la vida nos da. Dicen que la vida es corta para vivirla, pero que recordarla requiere bastante tiempo. Echando la vista hacia atrás, recordamos todas las emociones, todas las alegrías, pero también todas las penas. Y lo mejor de todo eso, es que al recordar todo lo que hemos vivido, nos damos cuenta de que lo mejor está aún por venir. Siempre nos espera algo mejor que lo que tenemos hasta ahora. Todo se trata de perseverar, de no tirar la toalla a la primera de cambio.

La vida es corta. Por eso, no soy partidaria de malgastar lágrimas llorando por gente que no lo merece. Dedica tu energía en ser feliz, en comerte el mundo, en hacer todas aquellas cosas que te llenen. Prueba a hacer cosas nuevas, diferentes. Solo se vive una vez, pero dicen que si lo haces bien, entonces una es suficiente. Sueña, porque el encanto de la vida es creer que algún día esos sueños se podrán cumplir. La vida es locura, es pasión, es improvisación. El sentido de la vida es vivir sin sentido. La vida está llena de sorpresas. Quizá algunas cosas no salgan como uno quiere, pero hay muchas otras que salen mejor de lo que jamás hubieras imaginado. Quédate siempre con lo bueno y sigue adelante. 





Todos tenemos un lado cursi, solo que algunos saben esconderlo mejor que otros. 
Una sonrisa al teléfono. 
Un te quiero. 
Un beso. 



Decidme, ¿quién no quiere ser amado? Incluso el que teme querer, quiere un poquito de amor. 


"Es verdad que las cosas pueden llegar a cambiar. Te das cuenta de que no hay ningún monstruo tras el armario o debajo de tu cama, que las hadas no existen, y que los príncipes se han extinguido, o tal vez nunca hayan existido. Aprendes que las rosas no son todas rosas, que el rojo y el rosa no combinan y que la locura es el camino más fácil para alcanzar la felicidad. Que la moda cambia continuamente y los pantalones blancos al final del día son negros. Aprendes que a veces es mejor el silencio que las palabras".

Mirando hacia atrás...


Nuestra vida va demasiado rápido. Nosotros vamos demasiado rápido. No nos damos cuenta de que estamos malgastando tiempo valioso poniendo nuestra atención en el futuro. A veces las ansias de querer llegar lo más rápido posible hace que dejemos de lado el presente. No somos capaces de valorar lo que tenemos. Ni siquiera somos capaces de darnos cuenta de lo que vivimos. Nuestra mirada siempre está puesta en el mañana. Siempre esperamos algo más. Pero un día llega alguien que te para los pies y te hace valorar lo que tienes. Y hace que te centres solo en ese momento, en ese instante. Y por primera vez, esas ansias de querer llegar más allá se esfuman, porque lo único que quieres es congelar ese momento para siempre. Un beso, una caricia, una mirada.

Love is all we need.





Miro hacia atrás y no me arrepiento de nada de lo que he hecho. Es más, si volviera hacia atrás, creo que volvería a hacer exactamente lo mismo, aunque quizá no de la misma manera, o quizá sí. Eso es algo que nunca sabremos. El pasado nunca vuelve. Y a veces tampoco lo hacen las oportunidades. Y mirando hacia atrás, me doy cuenta de que dejé pasar un par de ellas para ser feliz. O quizá es que el 
destino era juguetón y le gustaba ponerme el caramelo en la boca, como a los niños, para después quitármelo. Sí. Cada vez estoy más segura de que era la segunda razón. Aunque ahora, mirándolo con perspectiva, creo que era para que me diera cuenta de que no podía vivir sin esa persona. Me abrió los ojos de una manera desmesurada. Creo que hay veces en las que sentimos tanto por alguien sin apenas darnos cuenta, que no queremos reconocerlo, por miedo quizá. Pero yo decidí jugármelo todo a una. Y gané. Gané a una persona que jamás pensé que podría tener. Por fin he aprendido que para ser felices no necesitamos todas esas cosas que tenemos. Basta con un poquito de amor.