Hay muchas cosas que no son justas, ¿sabes? Pero el caso es que no podemos hacer nada al respecto, por mucho que queramos. Han sido unos buenos años, y tengo tantas cosas que agradecerte... Me conoces mejor que nadie, sabes cómo soy, sabes que soy impulsiva y que a veces cometo errores de los que me arrepiento al segundo. Me salvaste de una situación de la que no esperaba salir en mucho tiempo. Eras un apoyo importante... hasta después de finiquitado.
"Me gustaría seguir siendo tu amigo". Esas palabras han caído en el olvido. Me acuerdo de los días en los que me lo decías. El empeño que ponías me hacía creer que por una vez podía suceder. Pero hay cosas que no cambian, y ésta es una de ellas. Sé que no eres rencoroso; sé también que hay muchas cosas que no me puedes perdonar. Pero por una vez esas palabras me hicieron volar hasta un futuro incierto, hasta que me pegué de bruces contra la realidad. Y me di cuenta de que las cosas buenas no deberían cambiar nunca, pero irónicamente lo hacen, y lo que siempre debería cambiar, jamás lo hace.
Lo que torpemente intento decirte es que de aquí a unos años, me gustaría recuperar nuestra amistad ¿herida de muerte? No lo sé.
Por favor, no te olvides.
Por favor, no te olvides.
Yo nunca olvido
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