viernes, 5 de abril de 2013

Mirando hacia atrás...


Nuestra vida va demasiado rápido. Nosotros vamos demasiado rápido. No nos damos cuenta de que estamos malgastando tiempo valioso poniendo nuestra atención en el futuro. A veces las ansias de querer llegar lo más rápido posible hace que dejemos de lado el presente. No somos capaces de valorar lo que tenemos. Ni siquiera somos capaces de darnos cuenta de lo que vivimos. Nuestra mirada siempre está puesta en el mañana. Siempre esperamos algo más. Pero un día llega alguien que te para los pies y te hace valorar lo que tienes. Y hace que te centres solo en ese momento, en ese instante. Y por primera vez, esas ansias de querer llegar más allá se esfuman, porque lo único que quieres es congelar ese momento para siempre. Un beso, una caricia, una mirada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario