sábado, 27 de abril de 2013

Que sí, que es verdad. Que puedo tener mil virtudes pero tengo cien mil defectos. Puedo ser la persona que más la cague de este mundo, y de hecho lo soy. Puedo ser muy difícil de entender, porque a veces no me entiendo ni yo. Soy una de esas personas descentradas como ella sola, y que no se da cuenta de la realidad hasta que la tiene en sus narices. Soy una chica que se desborda fácilmente, que de un granito de arena hace una montaña. Extremadamente sensible, suelo a menudo llorar hasta por una película. Soy así de ñoña. Me equivoco con frecuencia, incluso cuando intento hacer las cosas bien. Soy una cabeza loca a la que a veces le cuesta controlar sus impulsos, pero que lo lleva intentando seis años, por lo menos. Soy así de ingenua. Sí sí, has leído bien. Ingenua e inocente como ella sola. Me cuelan absolutamente todas las bromas. 
No sé como lo hago, pero muchas veces tengo mala suerte. La gente no entiende por qué hago lo que hago, y eso me pone enferma, porque tampoco puedo explicárselo. No soy rencorosa, pero sí muy pasional y enamoradiza. Siento muy rápido por la gente, y la mayoría me da la patada. Y cuando tengo algo bueno en mis narices no m suelo dar cuenta de lo que es hasta que lo pierdo. Soy así de contradictoria. Y como no, soy muy muy tonta. Y loca. Pero supongo que eso ya lo sabes.

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