Porque tú y yo somos uno, no lo olvides
sábado, 23 de noviembre de 2013
Querer
Supongo que querer a alguien está sobrevalorado, o quizá es que no se sabe exactamente lo que es. Querer a alguien no es sólo estar en las buenas, es arrimar el hombro en los malos momentos. Es escuchar a la otra persona, es tender una mano amiga cuando lo necesite. Es quedarse hasta la una de la madrugada despierta después de dormir seis horas sólo para hablar durante diez minutos con alguien que lo está pasando mal. Es tranquilizar a la otra persona, decirle que todo estará bien. Querer a alguien es estar a muerte con esa persona en los momentos duros, ser fuerte aunque haya riesgo de derrumbe. Es hacer sacrificios por esa persona sin esperar nada a cambio. La cuestión es que son malos momentos, pero extrañamente, me siento más viva que nunca. Porque te quiero.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Pasito a paso
La vida es como los pasos que damos a lo largo del tiempo.
Sí, he llegado a esta conclusión mientras paseaba por las calles de la ciudad.
Calles desiertas y frioleras, por cierto, e iba mirándome los pies. Sé que
suena un tanto absurdo, pero he llegado a la conclusión de que cuando estamos
seguros, no damos pasos, damos zancadas en nuestra vida. Sin embargo, cuando
nos sentimos débiles, cuando nos sentimos solos, los pasos se convierten en
leves tambaleos propios de un bebé que apenas ha echado a andar. Conforme
andaba y me miraba los pies, me he dado cuenta de que esos pasos significaban
dejar cosas atrás, y que volver sobre esos pasos significaba volver al pasado.
Mis pasos son poco a poco zancadas. Hubo un tiempo en el que no tambaleaba,
gateaba. Pero supongo que no se nos presentan situaciones que no podamos
superar ni zancadillas de las que no nos podamos levantar.
martes, 15 de octubre de 2013
Era una fresca noche de septiembre. Se empezaba a notar el cambio de tiempo en Pamplona. Yo, que iba con unos pantalones altos y una camiseta corta, estaba maldiciendo al mundo por no haberme puesto unos pantalones decentes. Íbamos un grupo de amigas a la que es nuestra segunda casa, cuando una de ellas se abalanzó sobre un chico de rasgos suaves y sonrisa perfecta. No paraba de achucharle, y en ese momento creo que me puse hasta celosa, aunque nunca supe por qué, hasta hoy. El cruce de miradas fue corto, más corto que un suspiro, pero intenso, muy intenso. Por primera vez un hombre me intimidaba de una manera que jamás había experimentado. A ratos le miraba, me miraba... Y al estar tan nerviosa, lo único que podía hacer era hablar, hablar y hablar. Y de hecho eso es lo que hice, aunque creo que le dejé un poco asustado. Intercambiamos palabras, impresiones como amigos de toda la vida, pero sentía algo extraño en la atmósfera, algo con lo que ya no estaba apenas familiarizada. Y esa sensación, y por supuesto el hecho de ser él, me empujaron a conocerle más. Y cada vez que lo conocía me enamoraba más. Con pequeños detalles, con cariño, con amor. Y hoy estamos aquí, un mes después, y me doy cuenta de que elegir estar contigo es la mejor decisión que he tomado. Este es el primero de muchos. Te quiero.
sábado, 12 de octubre de 2013
Os quiero
Dicen que la distancia todo lo puede, que desune lo que una vez estuvo sellado, que rompe lo inquebrantable, pero esta es la excepción que confirma la regla; no habrá país que consiga destruir un amor de hermanas tan fuerte como el que tenemos nosotras, un amor tan verdadero, de los que ya no quedan. Son todo lo que tengo, son mi tesoro más preciado; son lo único que es cierto, son mi cielo y mi tejado, son caricia y son talento, son lección de amor, y yo las amo.
miércoles, 9 de octubre de 2013
Conseguiré que nadie vuelva a hacerte daño. Es escuchar su nombre y sentir impotencia, rabia, asco. Tranquilo, me encargaré de que nadie vuelva a tocarte un pelo si es para herirte, te defenderé y lucharé por ti con uñas y dientes. Regaré cada una de tu heridas con mis besos, y haré que olvides su nombre con mis abrazos. Quiero asegurarme de que sepas que conmigo no te has equivocado, que siempre voy a querer lo mejor para ti, porque es lo que las personas que quieren a otras hacen. Sabes que casa no es un lugar, casa es una persona, y yo quiero que te sientas en casa conmigo. Ten presente que conmigo no volverás a pasar lo mismo, porque ahí está la gran diferencia entre querer a alguien y no hacerlo. Yo te quiero incondicionalmente, y no sólo hoy, ni mañana. Siempre.
domingo, 6 de octubre de 2013
Siempre hay canciones que nos recuerdan a personas, a momentos. Y aunque sea, por un mísero momento nos transportan a esos momentos en los que éramos felices. Sin embargo, hay una canción especial para mí. Me recuerda a verano. Locuras. Amores prohibidos. Alcohol. Fiesta. Desfase. Adrenalina. Amaneceres. Playa. Demacre. Amigas. Baile. Gritos. Sonrisas. Todo se resume a una palabra: FELICIDAD.
"Así que despiértame cuando todo haya terminado, cuando sea más viejo y más sabio, ya que todo este tiempo he estado intentando buscarme a mí mismo sin saber que estaba perdido".
miércoles, 2 de octubre de 2013
I just… I’m just staring at anything and thinking
about us. And I just realized I can’t stand this anymore or any longer. I’m
just sick about this, sick about us. And i don’t really know when this became
shit. When our friendship became nothing. We’re not fighting; in fact, I’m not
really strong anymore. I’m just tired of everything, of everyone. I feel like I
should get out from here. From your life. And it seems you really want to. So I
won’t disturb you, why should I?
martes, 1 de octubre de 2013
Creo que desde el principio de los tiempos el orgullo ha tenido facetas más negativas que positivas. Por el orgullo se han terminado millones de amistades, millones de relaciones. Por el orgullo se han destrozado millones de personas a lo largo de los años. y lo peor es que no aprendemos. Ha pasado tanto tiempo, y el orgullo sigue siempre presente. El orgullo y el miedo a dar el primer paso. Y me pregunto por qué la gente puede llegar a ser tan tonta de dejar que el orgullo mate algo tan importante como una amistad. No quiero perderte, bien lo sabes tú, y yo tampoco quiero. Por favor, no te olvides.
domingo, 29 de septiembre de 2013
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Creo que es la primera vez en la que tengo miedo. Pero miedo infernal. Nunca me había sentido de esta manera, y al ser la primera vez es un poco abrumador. No quiero que te vayas nunca, puede que porque te has convertido en una parte esencial de mí. No creo que tenga que conocerte tanto como para saber que eres la parte perfecta que me complementa. Eres el ying para el yang. La otra media naranja. Nunca había tenido una corazonada tan fuerte, un sentimiento tan profundo. Nunca había tenido las cosas tan claras como ahora. Y todo se resume a una palabra: tú. Quédate conmigo. Siempre.
martes, 24 de septiembre de 2013
Tu sonrisa es un bálsamo, ¿lo sabías? Es verla y todos los rollos de la cabeza, todas las malas cosas, todas las tristezas, las tensiones, los agobios... Todo se esfuma. Me vuelves loca cuando me acaricias el contorno de mi cara y me das pequeños besitos en la nariz. O cuando me robas besos de repente. Amo cuando intentas hacer crujir mi espalda con uno de esos abrazos de oso que tanto me encantan. O cuando nos tumbamos a mirarnos durante horas. O incluso cuando en sueños escucho que no paras de repetirme que me quieres. En tus brazos me siento como en casa, me siento protegida, me siento querida después de bastante tiempo, tal y como yo lo siento. Siento que después de mucho tiempo, después de mucha búsqueda, después de muchas decepciones, por fin ha llegado mi momento de ser feliz. De sentirme en la cima de la felicidad. Y por primera vez siento que en este momento no me gustaría estar en otro lugar que no fuese a dos centímetros de distancia de ti. Y aún así pienso que dos centímetros es mucha distancia para nosotros. Es ver tu sonrisa y sentir que es sinónimo de felicidad. Y a mí me va la felicidad.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Tantas preguntas sin respuesta... A veces me pregunto por qué las personas tenemos sentimientos. ¿Por qué sentimos por otras personas? ¿Por qué sentimos cariño, amor? ¿Y por qué lo hacemos tan difícil la mayor parte del tiempo? A veces pienso que la vida sería menos complicada si eso que llamamos amor no estuviera presente. Supongo que nos quitaríamos muchos dolores de cabeza, muchos enfados... Sin embargo, es el amor, el cariño, el afecto lo que ha movido el mundo desde tiempos inmemoriables. El amor, el sentir por otras personas hace que seamos como somos, que seamos felices. Porque el amor, o más bien LA persona nos complementa, nos entiende, y hace que nos sintamos queridos. Y supongo que todos tenéis esa persona especial.
Sé que a veces el amor es decepcionante, es asqueroso, hasta que encuentras a tu mitad.
domingo, 15 de septiembre de 2013
"Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios rojo no se borra de las camisas blancas. Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho".
(En tus brazos)
(En tus brazos)
Dicen que las mejores cosas son aquellas que pasan por casualidad. Ciertamente, al principio no lo creía así. Pero me he dado cuenta de que las mejores cosas son aquellas que no planteas, aquellas que no esperas. Y ocurren. Conocer a grandes amigos, conocer a grandes personas... O conocer a LA persona.
Nunca me he considerado la típica chica que se siente como en un cuento Disney, en el que conoce al chico de sus sueños y es feliz. Supongo que porque en mi fuero interno sé que nunca tuve suerte en esta cosa loca que llamamos "amor", bien por mí, o por cualquier otra razón. Pero esta vez me siento exactamente así, y a pesar de ser una sensación extraña, no me disgusta en absoluto.
Porque casa no es un lugar, casa es una persona, y hoy, por fin, me siento en casa.
Nunca me he considerado la típica chica que se siente como en un cuento Disney, en el que conoce al chico de sus sueños y es feliz. Supongo que porque en mi fuero interno sé que nunca tuve suerte en esta cosa loca que llamamos "amor", bien por mí, o por cualquier otra razón. Pero esta vez me siento exactamente así, y a pesar de ser una sensación extraña, no me disgusta en absoluto.
Porque casa no es un lugar, casa es una persona, y hoy, por fin, me siento en casa.
jueves, 29 de agosto de 2013
Las mejores fotos son las que se sacan distraído, los mejores besos son los robados, las mejores relaciones empiezan de la nada, las mejores salidas son sin planearse, los mejores abrazos son los que se dan cuando menos te lo esperas, las mejores amistades llegan en momentos que nunca te imaginaste; las mejores cosas pasan por "casualidad".
miércoles, 28 de agosto de 2013
miércoles, 21 de agosto de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
Posdata, te extraño.
Suelo decirle a la gente que te he olvidado, que tú para mí estás muerta. He intentado créermelo de todas las maneras posibles, deseando que un día me despertara y ya no te echara de menos.
He probado de muchas maneras, con muchas chicas, y sintiéndote sincero, he aprendido mucho sin ti. He aprendido, por ejemplo, que lo que una vez nos dice la cabeza, más tarde el corazón lo terminará traicionando.
He sido un espectador de una lucha entre mi conciencia y mis sentimientos, y aún así parece que a guerra no se acaba nunca.
También, he buscado dentro de mí lo que jamás había visto con estos ojos. Buscando una respuesta a por qué siempre que me acuerdo de tu voz termino con una sonrisa en los labios.
Y bueno, tus labios creo que podrían calificarse como la peor tortura conocida. Sólo pensar en que hubo un momento en el que creí que no los echaría de menos, que era unos labios como los de la mayoría de las mujeres. Ahora sé que me equivocaba.
Recuerdo cuando en un tiempo tú me preguntabas como te quería y yo intentaba darte una respuesta indefinida, algo que jamás hubieras escuchado.
Tú me asegurabas que me querrías eternamente, y continuamente me hacías jurar que caminaría contigo hasta el final.
Jamás pude hacerlo.
Sé que te dije mil y una tonterías por aquel entonces, pero tampoco me arrepiento de haberlo hecho. A mí lo que me llenaba era tu sonrisa.
Sé que mis amigos no dejaban de criticar nuestra extraña manera de querernos. De vivir el uno por el otro en apenas dos miradas.
Todos ellos sabían que yo era un inexperto en esto del amor.
Ahora me doy cuenta de que ellos no comprenden lo que significa realmente amar.
Y ha pasado bastante tiempo desde la última vez que me dirijiste la palabra.
Te aseguro que me siento un gilipollas desde que te juré que no me importabas. Desde esa tarde en la que te vi llorando por mi en la playa, esa playa donde una vez tú y yo nos consumimos a besos.
Te dije que también que no te echaba de menos, que no te necesitaba. Quizás lo hice por orgullo o tal vez pensé que de esa forma me olvidarías antes y seguirías con tu vida. Que te haría ver que sólo soy ese error, que siempre me sentí a tu lado.
Ojalá algún día tengas tiempo para explicarme cómo te sentiste tú tras nuestro último abrazo.
Hace mucho, cuando me sentía parte de tu vida, te dedicaba cada balada de amor que escuchaba. Hoy por hoy el rock and roll me sigue recordando un poco a ti.
Siempre ha sido algo que nos unió desde el principio.
Te supliqué con el paso del tiempo que te fueras mi musa.Que fueras el motivo por el cual cantara y rasgara las cuerdas de mi guitarra, de quebrarme la voz pensando en ti. Sin embargo no fue hasta que perdí cuando te escribí una canción.
Jamás pude decirte que la compuse por ti.
Solías decirme que no te considerabas guapa, que eras una chica del montón.
A lo mejor no me creíste nunca, pero te repito que desde que te conocí para mí has sido la más preciosa de este mundo.
Te lo aseguro, nadie en la tierra tiene tus ojos.
Tú y yo nunca llegamos a más que lo besos.A nada físico me refiero.
Realmente presumo en secreto de que tú yo nos hemos querido como pocos han hecho. De podíamos hacer el amor con solo mirarnos.
Yo ni siquiera te saludaba con un beso. Nunca. Lo consideraba algo demasiado valioso como para malgastarlo a la primera de cambio, algo demasiado personal. La gente tampoco solía entender eso.
En este tiempo me han pasado muchas cosas. Ha llegado más gente a mi vida, para que te voy a mentir. Y toda esa gente se ha ido yendo también. Si me abandonaron o les abandoné, eso es algo que ni siquiera recuerdo ya.
Créeme, ha sido mucha, muchísima la gente que ha aparecido por el camino. Pero joder... ¿Por qué ninguna de ellas se parece lo mínimo a ti?
¿Por qué tienes que ser tú la única persona que llene ese hueco incompleto en mí?
¿Por qué demonios tenemos que ser tú y yo el uno para el otro?
¿Por qué tienes que ser especialmente tú mi alma gemela?
¿Sabes? Me gustaría decir que has cambiado. Que ni siquiera te reconozco, que no eres esa pequeñaja de ojos preciosos de la que yo me enamoré un otoño cualquiera.
Pero sé que el que realmente ha cambiado soy yo.
Sé que el que te abandoné sin motivo, que no se merece que le recuerdes y que nunca podrá olvidarte soy yo.
Algunas veces prometo que incluso sentía miedo. Miedo de que pudieras llegar a sentir algo tan grande por alguien como yo. El que siempre te a repetido que no te merece. Tenía miedo, sí.
Miedo de no poder quererte como lo hacías tú.
Otros recuerdos, aún así, son los mejores que tengo guardados. Los tengo guardados aquí dentro, junto a la bola de papel que hice con nuestra foto y que jamás pude rompe, y una caja donde todavía guardo un montón de regalos que me quedan por darte algún día.
También guardo en la caja un frasquito con mi olor. Tú siempre repetías que te encantaba, y yo hacía incapié en que no lo consideraba especial. Me dí cuenta de lo que significaba para ti el día en el que soñé que otra vez con el aroma de tu pelo.
En la caja hay incluso un juego de sabanas blancas. Son por cada vez que me acostaba, cuando me daba por pensar en ti. Tanto lo hice, que mis sábanas terminaron recordándome cada noche que una vez te prometí que dormiría contigo.
Hoy, escribiendo todo esto sólo espero que sepas comprenderme como lo llevas haciendo desde el día que te conocí.
Entender que ni siquiera sé si merezco que me quieras, o empezar a plantearme por qué en su día te deje llorando sola, cuando lo que estaba haciendo me dolió como si me me arrancarás el corazón sin avisar.
Buscar la razón por la que abandoné a la persona que más he llegado a importar en esta puta vida.
Y te prometo que cuando lo haga, volveré para decirte todo lo que siento y demostrarte con mi vida que jamás volverá a querer a nadie de la manera en la que te quiero a ti.
Gracias, una vez más, por dejarme formar parte de tu vida.
Ojalá algún día volvamos a ser una piel.
He probado de muchas maneras, con muchas chicas, y sintiéndote sincero, he aprendido mucho sin ti. He aprendido, por ejemplo, que lo que una vez nos dice la cabeza, más tarde el corazón lo terminará traicionando.
He sido un espectador de una lucha entre mi conciencia y mis sentimientos, y aún así parece que a guerra no se acaba nunca.
También, he buscado dentro de mí lo que jamás había visto con estos ojos. Buscando una respuesta a por qué siempre que me acuerdo de tu voz termino con una sonrisa en los labios.
Y bueno, tus labios creo que podrían calificarse como la peor tortura conocida. Sólo pensar en que hubo un momento en el que creí que no los echaría de menos, que era unos labios como los de la mayoría de las mujeres. Ahora sé que me equivocaba.
Recuerdo cuando en un tiempo tú me preguntabas como te quería y yo intentaba darte una respuesta indefinida, algo que jamás hubieras escuchado.
Tú me asegurabas que me querrías eternamente, y continuamente me hacías jurar que caminaría contigo hasta el final.
Jamás pude hacerlo.
Sé que te dije mil y una tonterías por aquel entonces, pero tampoco me arrepiento de haberlo hecho. A mí lo que me llenaba era tu sonrisa.
Sé que mis amigos no dejaban de criticar nuestra extraña manera de querernos. De vivir el uno por el otro en apenas dos miradas.
Todos ellos sabían que yo era un inexperto en esto del amor.
Ahora me doy cuenta de que ellos no comprenden lo que significa realmente amar.
Y ha pasado bastante tiempo desde la última vez que me dirijiste la palabra.
Te aseguro que me siento un gilipollas desde que te juré que no me importabas. Desde esa tarde en la que te vi llorando por mi en la playa, esa playa donde una vez tú y yo nos consumimos a besos.
Te dije que también que no te echaba de menos, que no te necesitaba. Quizás lo hice por orgullo o tal vez pensé que de esa forma me olvidarías antes y seguirías con tu vida. Que te haría ver que sólo soy ese error, que siempre me sentí a tu lado.
Ojalá algún día tengas tiempo para explicarme cómo te sentiste tú tras nuestro último abrazo.
Hace mucho, cuando me sentía parte de tu vida, te dedicaba cada balada de amor que escuchaba. Hoy por hoy el rock and roll me sigue recordando un poco a ti.
Siempre ha sido algo que nos unió desde el principio.
Te supliqué con el paso del tiempo que te fueras mi musa.Que fueras el motivo por el cual cantara y rasgara las cuerdas de mi guitarra, de quebrarme la voz pensando en ti. Sin embargo no fue hasta que perdí cuando te escribí una canción.
Jamás pude decirte que la compuse por ti.
Solías decirme que no te considerabas guapa, que eras una chica del montón.
A lo mejor no me creíste nunca, pero te repito que desde que te conocí para mí has sido la más preciosa de este mundo.
Te lo aseguro, nadie en la tierra tiene tus ojos.
Tú y yo nunca llegamos a más que lo besos.A nada físico me refiero.
Realmente presumo en secreto de que tú yo nos hemos querido como pocos han hecho. De podíamos hacer el amor con solo mirarnos.
Yo ni siquiera te saludaba con un beso. Nunca. Lo consideraba algo demasiado valioso como para malgastarlo a la primera de cambio, algo demasiado personal. La gente tampoco solía entender eso.
En este tiempo me han pasado muchas cosas. Ha llegado más gente a mi vida, para que te voy a mentir. Y toda esa gente se ha ido yendo también. Si me abandonaron o les abandoné, eso es algo que ni siquiera recuerdo ya.
Créeme, ha sido mucha, muchísima la gente que ha aparecido por el camino. Pero joder... ¿Por qué ninguna de ellas se parece lo mínimo a ti?
¿Por qué tienes que ser tú la única persona que llene ese hueco incompleto en mí?
¿Por qué demonios tenemos que ser tú y yo el uno para el otro?
¿Por qué tienes que ser especialmente tú mi alma gemela?
¿Sabes? Me gustaría decir que has cambiado. Que ni siquiera te reconozco, que no eres esa pequeñaja de ojos preciosos de la que yo me enamoré un otoño cualquiera.
Pero sé que el que realmente ha cambiado soy yo.
Sé que el que te abandoné sin motivo, que no se merece que le recuerdes y que nunca podrá olvidarte soy yo.
Algunas veces prometo que incluso sentía miedo. Miedo de que pudieras llegar a sentir algo tan grande por alguien como yo. El que siempre te a repetido que no te merece. Tenía miedo, sí.
Miedo de no poder quererte como lo hacías tú.
Otros recuerdos, aún así, son los mejores que tengo guardados. Los tengo guardados aquí dentro, junto a la bola de papel que hice con nuestra foto y que jamás pude rompe, y una caja donde todavía guardo un montón de regalos que me quedan por darte algún día.
También guardo en la caja un frasquito con mi olor. Tú siempre repetías que te encantaba, y yo hacía incapié en que no lo consideraba especial. Me dí cuenta de lo que significaba para ti el día en el que soñé que otra vez con el aroma de tu pelo.
En la caja hay incluso un juego de sabanas blancas. Son por cada vez que me acostaba, cuando me daba por pensar en ti. Tanto lo hice, que mis sábanas terminaron recordándome cada noche que una vez te prometí que dormiría contigo.
Hoy, escribiendo todo esto sólo espero que sepas comprenderme como lo llevas haciendo desde el día que te conocí.
Entender que ni siquiera sé si merezco que me quieras, o empezar a plantearme por qué en su día te deje llorando sola, cuando lo que estaba haciendo me dolió como si me me arrancarás el corazón sin avisar.
Buscar la razón por la que abandoné a la persona que más he llegado a importar en esta puta vida.
Y te prometo que cuando lo haga, volveré para decirte todo lo que siento y demostrarte con mi vida que jamás volverá a querer a nadie de la manera en la que te quiero a ti.
Gracias, una vez más, por dejarme formar parte de tu vida.
Ojalá algún día volvamos a ser una piel.
,,
Vivía en mi propia burbuja, aislada de todo y de todos. Perdoné algún que otro error imperdonable, y di oportunidades inmerecidas. Segundas partes nunca fueron buenas, dicen. Pero seguía viviendo en mi cuento que después se tornó a mi infierno particular. 'La segunda vez solo te enamoras de los recuerdos'. Recuerdos que querrás revivir, pero que sabes que nunca serán lo mismo. La vida da muchas vueltas y muchos reveses, y rompe a muchas personas, pero afortunadamente siempre hay una especie de ángel de la guarda aguardando para aparecer en el momento adecuado, en el lugar adecuado. Sin esperar a que lo busques. Sin esperar a que lo llames. Aparece sin más. Será cosa del destino.
'Nunca te rindas por muy eterno que sea el camino, porque todo surge, todo ocurre, todo cambia y todo llega'.
Y eso, que ya no te echo de menos.
X
'Nunca te rindas por muy eterno que sea el camino, porque todo surge, todo ocurre, todo cambia y todo llega'.
Y eso, que ya no te echo de menos.
X
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

+21.54.19.png)
+00.24.43.png)

